Gestión de crisis

La gestión de crisis es crítica para minimizar (o incluso eliminar) los efectos de una noticia negativa en la reputación de nuestra compañía. Las informaciones negativas (sean ciertas o no) surgen de vez en cuando, ninguna compañía está a salvo de ello.

La clave es reaccionar en pocos minutos y dar los pasos adecuados para reconducir la difusión de esa noticia, de forma que la imagen de la empresa no se vea afectada o, en todo caso, el efecto sea pequeño.

  • Detección y seguimiento de la crisis.
  • Puesta en marcha del protocolo de crisis, previamente preparado, que incluye argumentario, elección de portavoces, gestiones directas con medios y otros interlocutores, y posicionamiento a través de redes sociales.
  • Confirmación de cierre de crisis e informe.

Un buen sistema de detección temprana de una crisis es fundamental para aplacarla rápidamente; el tiempo es un factor determinante a la hora de establecer el alcance de una crisis.

Además, un protocolo claro, eficaz y conocido por los elementos críticos de la organización, permite poner en marcha acciones eficaces para controlar la crisis.

También resulta básico un seguimiento en tiempo real y un aprendizaje que incorporaremos a futuras situaciones.